
Aunque aparece en poca cantidad, los lípidos del grano son ricos en ácidos grasos insaturados que protegen de enfermedades a nuestro corazón y
es libre de colesterol.

Es un buen fluidificante de la sangre y mantiene flexibles los vasos sanguíneos, con lo que es recomendable en casos de arterioesclerosis, hipertensión y otras enfermedades vasculares.

Constituye además una buena ayuda en las dietas de adelgazamiento, debido a que una vez en el estómago multiplica considerablemente su volumen, generando sensación de saciedad. A esto hay que añadirle su bajo aporte calórico.