
Es altamente tolerante a la acidez del suelo y su primer uso doméstico se remonta al Paleolítico tardío.

Además, el Centeno contiene numerosos minerales como potasio, que fortalece los músculos y promueve la absorción de agua; el fósforo, un elemento muy importante en la transformación de energía (ATP) y la formación de los huesos; el fluoruro que endurece el esmalte; el calcio, tan necesario para huesos y dientes. La cantidad de hierro (componente que da el tinte rojo a la sangre) en el centeno es más alto que en otros cereales.

Por otra parte, el centeno es rico en Vitamina A y el complejo de Vitaminas B. Es más, el Centeno es fuente importante de elementos traza como manganeso (componente de algunas enzimas) y selenio, este último recomendado especialmente en la protección del corazón.

Sus nutrientes principales como Carbohidratos, Proteínas, Lípidos- sin Colesterol y Fibra lo hacen muy recomendable, incluso con un consumo diario, para personas de vida sedentaria, pues ayuda a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos y es rico en ácido fólico (regenerador de la sangre) y sales minerales con la ventaja de tener menos calorías que otros cereales.