
La espelta es una variedad de trigo que se cultiva desde hace unos 7.000 años. Se sabe que ya tenía un uso muy extendido tanto en el Antiguo Egipto como en Asia.
El consumo de espelta refuerza el organismo frente a infecciones. También mejora el sueño, combate problemas intestinales y aumenta la capacidad de recuperación después de esfuerzos físicos. Proporciona vitaminas E, A y grandes cantidades de vitaminas del grupo B, que reducen las migrañas y mejoran la salud cardiovascular. Además nos aporta mucha fibra, elemento ideal contra el estreñimiento y la obesidad.