
La espelta tiene un mayor nivel de proteínas, minerales, vitaminas y oligoelementos respecto al trigo común.
Además de un buen nivel de proteínas, contiene los ocho aminoácidos esenciales. Esto es muy interesante para personas vegetarianas. Es muy rica en minerales, especialmente en magnesio, de ahí que la llamen el cereal antiestres.

También es una fuente de ácido silícico, bueno para los sistemas inmunitario y circulatorio y uno de los nutrientes más necesarios en nuestro organismo, ya que forma parte de nuestros tejidos y órganos. Proporciona grandes cantidades de vitaminas E y A y vitaminas del grupo B, que reducen las migrañas y mejoran la salud cardiovascular.

La espelta nos aporta mucha fibra, ideal contra el estreñimiento y la obesidad. Al mismo tiempo, proporciona ácido silícico, hierro y fósforo.

Contiene más proteínas que el trigo, incluyendo los 8 aminoácidos esenciales. Su alto contenido en triptófano la hace especialmente positiva para la salud corporal y mental, puesto que estimula la producción de serotonina. El consumo de espelta refuerza la resistencia del organismo frente a las infecciones, mejora el sueño, combate la colitis y problemas del intestino y aumenta la capacidad de recuperación después de esfuerzos físicos.